El Sábado
Es curioso, te acercas al abismo de las emociones para mirar cuando la vida te pone ante lo que podríamos denominar un compromiso emocional, ostias, haciendo una malísima metáfora es como cuando te pones traje porque vas de boda, oye chico que esta noche vamos de emociones, ¡ah vale! cojo la camisa de las grandes emociones-ocasiones y las gafas de mirada intrasuperficial.
Y entonces porque ríes o sufres te das cuentas de que estas vivo, si lo piensas bien, cuantas veces al día sientes que tu vida es real, es decir, cuantas veces tienes la sensación de estar vivo, hasta el punto, que cuando nos pasa algo emocionante (bueno/malo), solemos decir, esto no me esta pasando a mí o tengo la sensación de estar viviendo la vida de otro.
He tardado en comprender que lo contrario a la vida, no es la muerte, si acaso, la muerte es consustancial a la vida, lo antagónico a la vida es el miedo, el mismo miedo que conforma nuestro instinto de supervivencia, es decir, ese miedo que controlado nos hace sobrevivir, es a su vez, la criptonita de la vida. Cuantas veces, no hemos dicho que no, por miedo, cuantas veces, no hemos dicho te quiero, cuantas veces nos arrepentimos de dejar escapar a la chica de la canción, sin lanzarle una mirada descarada y a los ojos, de esas de estaría toda la noche buscándote lunares.
No tenía claro si empezar el blog con una receta de cocina dedicada a Manu y Raquel o cagándome en los putos conos del carril bus que el ayuntamiento con su sin par interés en convertirnos en una admirada plaza provinciana, se dedica a poner en... tachan... dos putas calles.
En todo caso, pretendía ser autentico, a las doce, suelen ocurrir cosas extrañas, un día deja lugar a otro y las carrozas se convierten en calabazas, espero que este blog sea lugar de encuentro, de vida, de amigos, de protestas, de esperanza y sobre todo ese momento mágico que entorno a esa hora elegimos para cambiar nuestra vida o solo mejorarla, ligarnos a la prota de la pelí, marca el gol en la final de mundial, ser padre y ver que el/la cabrón/a del recién nacido/a se parece a su madre/padre, ganar el novel, comprarse el puto piso, meter en nuestra cama a la chica de la disco, vosotros mismos.
Bienvenidos.
0 comentarios