Marco, introducción
A Marco, le sudaban las manos, por un momento pensó –como coño me meto en estos líos-, mientras le pidió al camarero otra cerveza, la segunda, y se quedó absorto mirando como con destreza, el camarero tiraba otra caña, el líquido cayó y se formó el milagro de la espuma perfecta.
-Pero, ¿Que estaba, borracho cuando lo hice?, bueno, puede ser, últimamente es lo que hago cuando no estoy durmiendo o trabajando- meditaba. Inquieto volvió a mirar el reloj, haciendo un gesto muy de él, consistente en hacer como que se ajustaba la correa.
Iban a dar las diez, martes, en la calle a pesar de una ligera llovizna, la temperatura anunciaba que llegaba la primavera.
-Bueno, al menos, espero que sepa que Desmontando a Harry, no es un grupo de rock, joder lo que tarda, que coño va a tardar, si es que he venido media hora antes, va a pensar que soy un adolescente con la pinta que traigo, bueno no nos pongamos nervioso, soy un tío interesante, se ríe conmigo, tranquilo, ¡ostias! y si es fea o no me gusta nada, ja ja, estoy cerca de la puerta, siempre puedo salir corriendo. Lo que tengo claro es que espero que este buena, su pelo es importante, si no me gusta la jodimos, ¡Que coño de mariconada, estoy pensando!-
-Hola ¿Eres Marco?, la sacudida fue tal, que Marco, más que salir de su ensimismamiento, sintió como de pronto, todo su interior convulsionaba y como le ocurría con frecuencia, el subidón de adrenalina le paralizo.
-Perdón creo que me he equivocado-, dijo ella.
-No, no, eehh, estaba distraído, ¿Tu eres?...-
-La relaciones públicas de este bar, es que había pensado invitarte a una copa, no, soy yo, que pasa no piensas darme un beso, decirme que me siente, romper el hielo.
- eehh sí, es que estaba haciendo un alarde de mi torpeza habitual en la primera cita, tu tranquila, después de un par de horas, suelo comportarme como un tío normal.-
Por un momento fijo su mirada en los ojos de ella, antes de que se saludarán con dos besos, eran impresionantes, si Marco había llegado a desear que fuera fea, la acababa de cagar con todo el equipo.
Ojos profundamente negros, pelo moreno, estatura mediana, de complexión delgada, vestía unos vaqueros desgastados, blusa negra y zapatos de escaso tacón, que terminaban en una ligera punta, el cuerpo que se escondía detrás de la ropa, era para desechar desde ya, la peregrina idea de salir huyendo.
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ellaquiereresabermás -
chikilicuatre -