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alasdoce

Generación Getafe

 

Quiero hablar de la derrota, a través del fútbol, el cine y la literatura norteamericana del siglo XX, a ver que sale.

Lo acepto, nací perdedor, es como ser del Atleti, pero ostias, el otro día viendo como los alemanes de siempre, mis enemigos deportivos favoritos, el Bayern, ganaba en el ultimo minuto de la prórroga al Getafe, cuando afición y jugadores saboreaban el triunfo, después del enorme esfuerzo que estaban haciendo los jugadores del Geta, que jugaba con uno menos desde el principio del partido, encontré el nombre para mi generación.

Somos una generación que vio como se derrumbo el comunismo y sus miserias mientras nos contaban la majadería del American way of life, .-si trabajas duro puedes llegar a donde quieras.-, la sociedad capitalista de consumo es la tierra prometida de las oportunidades.

Ya, ya, pero tú que tienes titulación universitaria, varios masters, hablas inglés, con un poco de suerte cobraras una renta de emancipación, o tendrás un pisito en las afueras, (curioso, otra vez Getafe) dejándote el riñón en la hipoteca a cuarenta años que mal pagas con tu sueldo de mileurista.

Afortunadamente contra el American way of life, la cara B de los Estados Unidos la retrató la literatura, es decir un conjunto de pervertidos, cabrones, rojo peligrosos, gays, putañeros y excéntricos o lo que es lo mismo gente interesante, escritores como Truman Capote, Tennessee Williams, y como no, el gran Hemingway, al que leí en Granja (Adios a las armas, Fiesta, Por quién doblan las campanas, el viejo y el mar) durante mi retiro espiritual (Carcajadas, Gracias). Pues bien el viejo Ernesto casi siempre plantea a un PERDEDOR, un héroe enfrentado a la muerte y que cumple una suerte de código de honor, ya sea un matón, un soldado o un torero. En sus historias todo gira en torno al sentido del honor, la acción, el amor, el escepticismo y la nostalgia.

En unos de sus libros leí "El hombre puede ser destruido, pero no derrotado".

O lo que es lo mismo colegas de la Generación Getafe, el hombre pierde muchas veces, pero la derrota no puede ser aceptada nunca, nos debemos a la vida, tenemos honor joder y tenemos amor y nostalgia y a veces lloramos cuando estamos solos, que es como se debe llorar ostias, claro que si.

Y ahora me voy al cine, pues pienso, que algunos de los guionistas del Hollywood inicial, se empaparon bien de la ética del perdedor que destilaba la literatura norteamericana del siglo XX (ahora dudo que la mayoría lea) y benditas historias que han salido de ahí, el perdedor que apura su güisqui con la dignidad y el escepticismo de quién no espera nada y el mundo acude a él, para ser salvado, por él y por otros perdedores como él o para que conquiste a la chica.

Tócala otra vez Sam, que buena Casablanca, el puto amor de tu vida se va ante tus narices y el tío aguantando el tirón y si hubiera que ponerle rostro, Brandon, Bogart, Newman, Eastwood o en España, Bardem, cojonudo en su papel de perdedor en los lunes al sol.

Soy un puto perdedor, creo que vine marcado desde que nací en un barrio de currantes, donde no paseaban los guapeados, pero me gusta mi código de honor, me gusta Bogart y Hemingway y el Geta y entregarme a la vida.

2 comentarios

EvaLuna -

Supongo que no soy muy original pero...puedo felicitaros por vuestras conclusiones? me ha gustado especialmente este último escrito...será que me toca de cerca, como a muchos de vosotros (puretillaaaaassss....).
Aisssssssssssss....que profundos y trascendentales que nos ponemos...será la primavera!

Besitos.

el crusaito -

y cuando te hayas entregado a la vida, y ya no te quede más, lo mejor que podrán decir de uno, después de TODO,será que eras buena gente... y entonces, habrás ganado.